
Recuerda lo que Amalek te hizo el camino, cuando salisteis de Egipto, ya que fui a tu encuentro en el camino y en el derrocó atrás todos los débiles que iban en pos de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado, y no le temen a Dios (Deuteronomio 25 :17-18 RV).
Dios le recordó a Israel como a sus enemigos procedieron a atacarlos. A menudo visto los documentales sobre el mundo animal es similar. El animal es el depredador acechando a su presa, y en vez de saltar, el animal que suele ser débil, a la zaga, es lo que hace el ataque, y sirve como una comida.
Vemos la misma similitud en el mundo espiritual. Sed sobrios, y velad, porque el diablo, vuestro adversario anda como león rugiente, buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8).
El diablo no puede devorar a nadie. Pero, ¿quién traer? Sin duda, esa persona es débil y se ha quedado atrás. ¿Cómo es eso? Son los que se han fortalecido con la presencia de Dios. Sólo orar, leer la Biblia o asistir a la iglesia. También aquellos que no siguen a la manada y, fundamentalmente, están separados.
Las Escrituras nos advierten: los demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en su poder. Poner toda la armadura de Dios, para que seáis firmes contra las asechanzas del diablo. (Efesios 6:10-11 NVI).












