
Rahab era una prostituta que tenía su nombre grabado en ella habitualmente llamado el Salón de la Fe en Hebreos cap.11. "Por la fe Rahab la ramera no pereció con los incrédulos, recibiendo a los espías en paz" (Hebreos 11:31). Rahab fue capaz de salvar a toda su familia. Y con ella podemos aprender un poco. Lomadee, un [...]





